Título: Déjame salir
Título original: Get Out
Director: Jordan Peele
Productora: Blumhouse Productions / QC Entertainment
Tipo: Suspense
Duración: 102 minutos
Chris (Daniel Kaluuya) es un joven y exitoso fotógrafo afroamericano que, desde hace cinco meses, sale con Rose (Allison Williams), una chica blanca. Aunque no está del todo convencido, Chris termina cediendo a la invitación de Rose de conocer a su familia. La pareja hará una escapada de fin de semana y viajarán hasta la casa de sus padres, Dean (Bradley Whitford) y Missy (Catherine Keener), que desconocen por completo que el chico es de raza negra.
Al principio todo es amable y políticamente correcto. Pero Chris no tardará en descubrir secretos y mentiras, sobre todo en relación con los dos misteriosos empleados afroamericanos que viven en la casona. A medida que avanza el fin de semana, una serie de inquietantes descubrimientos le llevarán a conocer una realidad que nunca habría imaginado.
El comienzo de esta película ya empieza dándote pistas sobre qué rollo extraño hay. Decir que me quedé con el Dorito a punto de caerse de la boca porque me dio muy, pero que muy mala espina ese inicio, es quedarse corto.
Por el título, el cartel y el
tráiler ya sabes que la visita no va a terminar muy bien (a menos que tengas por costumbre atar a tus invitados a una butaca). A pesar de que Rose (Allison Williams) explica que sus padres son muy tolerantes, Chris (Daniel Kaluuya) va inseguro. Todo esto empeora cuando casualmente parece haber una reunión ese fin de semana de un montón de amigos que también son muy, muuuy
abiertos de mente.
La contraposición de los personajes es la fuerza de esta película.